COLEGIO AQUILEO PARRA JORNADA NOCHE
Fundación
de Santa Fe de Bogotá
Cambiaron el rumbo y se dirigieron a la siguiente sierra ascendiendo el curso del río Opón. Seguir la ruta de la sal los llevaría a las riquezas. Pasaron por Guachetá, en donde encontraron esmeraldas y luego por Lenguazaque, Cucunubá y Suesca penetrando en el valle de los Panes de la Sal (Nemocón, Tausa y Zipaquirá) continuando hasta Cajicá y Chía, en donde ascendieron hasta Suba en donde descubrieron el Valle de los Alcázares.
Los Españoles siempre tratando de averiguar donde se encontraban las riquezas de los chibchas,
pero nada obtuvieron. Viendo que no había nada más que hacer procedieron al
reparto de las pocas riquezas obtenidas y fundaron el 6 de agosto de 1538 la
ciudad de Santa Fe de Bogotá.
Sebastián
de Belalcázar llega desde el sur
Pero
a la vez que Gonzalo Jiménez de Quesada recorría la zona desde el norte, desde
el sur lo hacían otras expediciones enviadas por Sebastián de Belalcázar una vez
finalizada la conquista del reino de Quito, Tras la victoria sobre
los últimos ejércitos quiteños uno de los caciques capturados por los hombres
de Benalcázar fue Taconango, que
había llegado para apoyar a los quiteños desde las tierras más al norte, es
decir, la actual Colombia y les habló de las muchas riquezas que había en esas
tierras y de otras muchas grandezas. Este fue el principal detonante de la
inmediata organización de nuevas expediciones. Además de que en esos momentos
en la zona de Quito había un gran excedente de conquistadores llegados
con Pedro de Alvarado y Diego de Almagro por lo que utilizarlos en
algo útil era prioritario.
Belalcázar
envió a principios de 1535 una primera expedición al mando del
capitán Pedro de Tapia a explorar esos territorios hacia
el norte, llegando hasta el río grande Quillacinga, y
volvió con informes muy positivos sobre posibles riquezas y nuevos datos sobre
el Dorado, que ya empezaba a ser una magnífica leyenda
entre los conquistadores. Para confirmar estos datos y realizar incursiones más
profundas envió otra expedición al mando del capitán Pedro
de Añasco con 40 caballos y 40 infantes para explorar tierras
quillacingas y hasta el valle de Atures
(Atris) en donde se fundó la ciudad de San Juan de Pasto. Recorrieron esa amplia zona sin
tener ningún problema con los nativos; a dicha expedición se unió otra más
comandada por Juan de Ampudia con 90
hombres, conformando ya una expedición más seria y que sí tuvo violentos
encuentros con los nativos al cruzar zonas más densamente pobladas como la
ribera del río Patía. El día 1 de noviembre
de 1536 llegaron al pueblo de Pubén o Popayán y
después pasaron por el río Cauca y al Señorío de Cali en
donde continuaron guerreando con los nativos los cuales tuvieron gran cantidad
de bajas por prácticamente ninguna de los españoles. A los pocos días
arribó a la zona Benalcázar con su ejército de 300 hombres. Ya ambos ejércitos
juntos continuaron explorando el río Cauca en busca de una salida al mar para poseer
una ancón o puerto de salida de la gobernación que Benalcázar pensaba conseguir
en la zona. Fracasaron en encontrar esa salida al mar y finalmente el 25 de
julio de 1536 fundaron oficialmente la ciudad de Santiago de Cali, fue nombrado Alcalde Pedro de Ayala y como regidor Antón Redondo.
Fundación
de Popayán en 1537
Tras
todas estas expediciones Belalcázar decidió regresar al sur y de paso fundó la
ciudad de Popayán el 13 de enero de 1537 nombrando alcalde a Juan de Ampudia y
a Francisco García de Tobar. Se eligieron regidores
y se señalaron los solares para ser repartidos y poblados. Belalcázar regresó a
Quito para informar a Pizarro de todos sus hallazgos y fundación de ciudades
con el objetivo de tranquilizarle, ya que le veía como un posible rival, y para
dejarle claro que al fundar esas ciudades tenía derechos como gobernador de
esas tierras.
Más
tarde el mismo Belalcázar organizó la expedición definitiva que durante cuatro
meses y en dirección norte atravesó bosques oscuros, altos acantilados, sierras
nevadas, ciénagas, páramos inaccesibles para, finalmente, llegar al nacimiento
del Río Grande, o río Magdalena, como se llama en la actualidad, llegando a las
llanuras del Neiva, rico y tranquilo lugar en
el que la expedición por fin pudo descansar. Allí estuvieron unos días y
decidieron continuar hacia la región de Cundinamarca. Se
desviaron por el río Opón y treparon hasta el altiplano llegando al valle de
los Alcázares, la comarca de los chibchas o muiscas.
Encuentro
de Belalcázar y Jiménez de Quesada en Bogotá
Allí
recibieron noticias de que otros extranjeros andaban por la zona, levantándose
grandes dudas sobre quiénes serían y qué harían por allí. En Perú en esos
momentos había duros enfrentamientos entre los partidarios de Pizarro y los
de Almagro y podrían ser proscritos peligrosos. A los
pocos días se produjo el primer encuentro entre dos expediciones con origen
distinto: la de Benalcázar que venía del sur y la de Jiménez de Quesada, que
venía desde el norte. Se reunieron en la recién fundada ciudad de Nuestra Señora de la Esperanza por éste último, el
6 de agosto de 1538, pero no realizó los trámites legales para que la fundación
fuese legítima, y aprovechando este encuentro refundaron la ciudad
llamándola Santa Fe de Bogotá realizando
todos los trámites legales y burocráticos para que todo estuviese en orden.
Fue
un encuentro cordial en el que como ninguno de los dos tenía muy claro qué
derechos o privilegios tenía sobre el otro decidieron llegar a un acuerdo en el
que dejaban todo para que lo decidiese una instancia superior del reino
castellano. A los pocos días llegó la otra expedición que andaba por la zona:
la de Nicolás de Federmann, que había partido de la ciudad
de Coro a finales del año 1537 y tenía permiso del
rey Carlos I para explorar Venezuela y los nuevos
territorios colombianos. Si bien la intención del alemán no era la de colonizar
y fundar ciudades, tan solo buscaban obtener réditos económicos por los
privilegios obtenidos a través de las familias financieras alemanas Welser y Fugger. Buscaban
el mito del Meta, zona supuestamente riquísima
predecesora del más conocido mito de El Dorado y
que se debía encontrar por esas latitudes pero que jamás fue encontrado. Fue
recibido con honores militares y aceptó también el pacto aprobado por los dos
primeros conquistadores. Con este acto se puede decir que toda la región quedó
conquistada para la corona castellana.
Otras
expediciones importantes fueron las de Jorge Robledo,
que recorrió el río Cauca y fundó las ciudades de Cartago, Anserma y Antioquía. Y las de Pedro de Heredia, fundador de Cartagena de Indias, que exploró y colonizó gran parte
de la zona costera colombiana entre los años 1533 y 1535.
GRACIAS, ÁNIMO Y MUCHO JUICIO.
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